Chile es el país más envejecido de América Latina, según estudio

Municipio andino inicia celebración del mes de las personas mayores
octubre 1, 2019
Con entrega de alcancías Escuela Ignacio Carrera Pinto inicia campaña Teletón 2019
octubre 2, 2019

Chile es el país más envejecido de América Latina, según estudio

El mundo se está enfrentando a un acelerado proceso de envejecimiento de la población y Chile no es la excepción. Según el estudio “Conocimiento e Investigación en Personas Mayores” (CIPEM), realizado por la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo y Caja Los Héroes, desde la década de los ochenta hasta el año 2017, la población chilena ha aumentado de 26,9 a 35,8 años su edad promedio, situándose como la población más envejecida de América Latina, junto a Cuba.

La muestra también dio a conocer que Chile tiene la mayor esperanza de vida saludable de Sudamérica, pero a pesar de estas cifras alentadoras, las personas de la tercera edad tienden a padecer ciertas patologías comunes. Dentro de ellas, se encuentran las que tienen relación con el proceso degenerativo de la edad, como la artrosis y la hipertensión, entre otras.

“En estos casos la prevención es esencial. Las personas mayores deben realizarse exámenes de manera periódica, para así poder identificar de forma temprana estas enfermedades o mantener controlado su avance”, asegura el Dr. Julio Mackines, Director Médico de Imágenes de Laboratorio Blanco.

Por otro lado, las caídas que sufren los adultos mayores son otro de los problemas frecuentes que enfrentan. Esto, se relaciona estrechamente con la disminución de la capacidad visual y el compromiso neurológico en términos de equilibrio. “Los ancianos no son capaces de recibir la información de forma adecuada. Ellos presentan problemas con la disminución de la velocidad de respuesta del tono muscular, del equilibrio y de la fuerza, esto aumenta significativamente el riesgo de hacer eventos traumáticos con fracturas asociadas”, agrega Mackines.

Las fracturas más frecuentes, en general, son las de cadera y los aplastamientos vertebrales, los cuales tienen una mortalidad alta en los pacientes mayores. Aquí, el experto asegura que, para prevenir una fractura, los adultos se deberían realizar una densitometría ósea, el examen preventivo que tiene que ver con la densidad mineral ósea, la cual incide directamente en el riesgo potencial de fractura.

“Una vez que existen antecedentes, los exámenes para evaluar, en el caso de las fracturas, son la radiología y el scanner. Por otra parte, cuando hay compromiso de las estructuras blandas, se debe realizar una resonancia para evaluar las secuelas de la caída”, señala el especialista de Laboratorio Blanco.

Según la Organización Mundial de la Salud, las caídas son definidas como “consecuencia de cualquier acontecimiento que precipite al paciente al suelo en contra de su voluntad” y, de acuerdo al Manual de Prevención de Caídas del Adulto Mayor del Ministerio de Salud, un 75% de las caídas de los ancianos se producen en el hogar.

Alfombras en mal estado, mala iluminación, cables eléctricos en el suelo, calzado inadecuado además del cruce con las mascotas, son algunos de los factores de riesgos típicos que, los más ancianos, suelen enfrentar. Entonces, frente a este escenario, es necesario que se tomen en cuenta medidas preventivas para evitar accidentes y es aquí donde la tecnología surge como una gran carta y el aliado para evitarlos.

“Los dispositivos que ofrece hoy el mercado, en especial las Cámaras IP, permiten que se mantenga un contacto permanente, fácil y rápido con los adultos mayores. Muchos viven solos o al cuidado de otros y para quienes intentan saber cómo están en su día a día, estos productos resultan la solución perfecta”, asegura Claudio Torres, Regional Manager de D-Link.

Si bien las cámaras de videovigilancia permiten un monitoreo remoto 24/7 dado que, en muchos casos, éstas se pueden sincronizar con los dispositivos móviles o tablets, el Brand Manager de EZVIZ, Jerónimo Ríos, asegura que, con las cámaras, las personas de tercera edad “en ningún momento pierden su independencia, sino que más bien son una herramienta para prevenir accidentes”.

Ríos manifiesta que a través de la tecnología se puede tener, incluso, un monitoreo de fugas de gas; monóxido de carbono y agua, gracias a los sensores que se encuentran insertos dentro del sistema de seguridad de las cámaras. “Los familiares podrían percatarse inmediatamente de cualquier inconveniente, ya que automáticamente se activarían alarmas en los dispositivos móviles. Con esto, se podría actuar rápido y llamar a emergencias sin tener la necesidad de llegar primero al lugar”.

Es un hecho que las caídas son una sintomatología presente en la tercera edad, por lo que medir las condiciones de riesgo, realizar ejercicio y utilizar la tecnología en pro de mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, son la respuesta para evitar accidentes y así aumentar la esperanza de vida de la sociedad chilena.